
Por lo pronto la nota de prensa resulta de lo más provocadora. "Sólo le veo una pega: me da mucha pena cuando, en según que ordenadores, al enchufar la virgencita, ésta queda acostada o boca abajo, de forma indecorosa, ejerciendo su salvífica función" dice en ella Juli Capella.
Más perlas: "Este irónico y a la vez humanizante diseño viene a confortarnos y nos devuelve de golpe a la cotidianidad más elemental y atávica del ser humano. A pesar de los grandes avances, seguimos necesitando ese ángel de la guarda, santo, virgen o gurú." Ahí es nada.
La última: "Su silueta antropomórfica nos reconcilia con los bits, y nos imaginamos que realmente alguien está intercediendo en el más allá por nosotros".
Demasiado rebuscado ¿No creen? Es, después de todo, un simple llaverito de memoria. Bueno, no, se me olvidaba. Tiene un pequeño "extra". El corazón de la virgen es un diodo LED que parpadea cuando el PC escribe o lee datos de su interior. El toque kitsch imprescindible de la parafernalia tecno-religiosa.
Via:elMundo
2 comentarios:
buenisimo!!! jajaja ;) quiero uno donde lo venden?
en el corte ingles jijijiji
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